MARCELINO GIRALDEZ SIO

 

Nacido en el municipio de Mos, más concretamente en la parroquia de Sanguiñeda, provincia de Pontevedra el día 20 de octubre de 1965, Marcelino se ha caracterizado siempre ya desde pequeño por ser una persona inquieta que se inclinaba por el mundo del deporte siempre destacando como buen estudiante, avalado por sus profesores que pensaban que iba tener un futuro marcado hacia el deporte de las ruedas, porque ya en el colegio sus carpetas estaban plagadas de coches entre las que destacaban las de sus ídolos. En sus primeros años estudio en el colegio público de Sanguiñeda, hoy llamado Valverde Mayo y más tarde se matricula en el colegio Maristas de Vigo para ejercer sus estudios de bachiller y C.O.U, con los que termina su vida estudiantil para pasar a la laboral, dedicándose a la profesión de funcionario de administración local, en el ayuntamiento de Mos, donde se ha caracterizado desde siempre por su labor constante de trabajo y amistad con sus compañeros y amigos, razón que no le ha impedido nunca mezclar el trabajo con su afición, que le a supuesto siempre viajar y entrenar para estar en la cumbre.

Dedicado al deporte desde pequeño siempre con el fin de poder conducir un gran coche, Marcelino empezó dedicándose al mundo del fútbol en el que pronto comenzó a destacar, empezó su carrera futbolística en el Sardoma C.F. a los diez años para más tarde fichar en el R.C. Celta de Vigo y desde ahí dar el paso a las categorías inferiores del Real Madrid C.F.

A los 17 años empieza a desempeñar la actividad que mas le gustaba, los rallyes, y acompaña de copiloto a un amigo suyo en el I rally ciudad de Pontevedra, al año siguiente obtiene la licencia de piloto y consigue participar en algunas pruebas del Campeonato Gallego utilizando un Fiat 127-1100. Tras varios años de experiencia en el Campeonato Gallego con varios coches alcanza su mayor recompensa en el año 1997 al proclamarse campeón gallego de rallyes en el grupo-A, división VII con el Hyundai Pony GSI, prueba que lo exaltaría y enfocaría su carrera deportiva a participar con el equipo oficial Hyundai Andalucía, a través del equipo Gibralfaro Motor.

Gracias al apoyo moral de su familia y amigos, y el apoyo de sus patrocinadores en lo que a lo económico se refiere, aunque también dejando en ellos una buena amistad, dado que la mayoría han sido ayudas recibidas hacia su persona, han hecho posible que el sacrificio personal que realiza para conseguir compaginar su trabajo con su afición y deporte, sea realizada con la mayor ilusión que un piloto puede poner, y que hacen que viajar a Andalucía casi todos los meses no supongan demasiado derroche de medios, lo que caracteriza a Marcelino por ser una persona emprendedora y caracterizada por procurar hacer algo que le gusta constándole a veces estar lejos de los suyos, pero siempre con la gratificación de saber lo que supone para un piloto la experiencia de ponerse al frente de un volante con la ilusión mantenida desde de joven, de que cualquier día, pueda ponerse al frente de su sueño, conducir para un equipo oficial, tener presupuesto suficiente para competir con un buen coche dentro de una competición tan dura como puede llegar a ser el Campeonato de España.
Su gusto hacia los coches se ha inclinado siempre hacia la actual y novedosa categoría de súper 1600.